El Sistema
Esto no es un manifiesto.
No es un dosier corporativo, ni una presentación de inversores, ni una lista de funcionalidades.
Esto es una historia simple.
Una historia contada en tres partes.
Y como todas las historias simples, tiene principio, nudo y desenlace.
Como todas las buenas historias, trata sobre un problema real.
Y sobre alguien que decidió resolverlo.
Fue escrita para una persona concreta.
Esa persona eres tú.
(cómo llegamos aquí)
TPV
Sin contexto
Inventario
¿Stock al día?
Empleados
Turnos y nóminas
Excel
Nadie lo mantiene
Parches diarios
Imagina que llevas años trabajando en algo que te apasiona.
Te has levantado temprano. Has cerrado tarde. Has aprendido sobre márgenes, sobre proveedores, sobre turnos, sobre clientes que no vuelven y clientes que no paran de volver. Has aprendido a cocinar un plato que gusta. Después a cocinarlo cien veces igual. Después a enseñarle a otra persona a cocinarlo cien veces igual.
Has convertido tu pasión en un negocio.
Pero hay algo que nunca acabas de entender del todo.
Los números.
No porque no sepas sumar. Sino porque los datos están en cinco sitios distintos. La caja en un programa. Las reservas en otro. El inventario en una hoja de Excel que alguien actualizó hace tres semanas. Los empleados en un papel. Los márgenes, si es que existen, en la cabeza del chef.
Cada día tu restaurante genera miles de datos.
Y cada noche cierras sin saber realmente qué ha pasado.
Operas con pasión. Pero operas a ciegas.
Alessandro siempre tuvo dos pasiones: la hostelería y la programación. Italiano de origen. Años viviendo en España. Alguien que entiende los dos mundos.
Cuando llegó el covid, vio de cerca lo que le pasaba al sector. Y como buen programador, quiso ayudar.
Creó una primera solución. Simple, funcional, necesaria en ese momento: una forma de pedir y pagar sin contacto, a través de un código QR.
Funcionó.
21:34 · 2 pax
Pero mientras trabajaba codo con codo con hosteleros, Alessandro fue viendo algo que le inquietaba más que el virus.
- —Cinco herramientas distintas para gestionar un solo negocio.
- —Datos que no se hablaban entre sí.
- —Decisiones importantes tomadas sin información real.
- —Dueños de restaurantes trabajando más horas que nadie para terminar sin saber si habían ganado dinero.
Había algo más profundo que resolver.
Una noche, después de un día largo visitando restaurantes, Alessandro puso una película: The Founder. La historia de Ray Kroc y McDonald's.
Hay una escena que lo cambió todo.
Kroc y los hermanos McDonald están intentando diseñar una cocina que funcione igual en todos los restaurantes. Prueban. Fallan. Vuelven a intentarlo. Y en un momento, Kroc coge una tiza y empieza a dibujar en el suelo de una pista de tenis el plano de la cocina perfecta. Cada estación. Cada movimiento. Cada proceso.
No estaba inventando una hamburguesa. Estaba inventando un sistema.
Alessandro pausó la película.
Llevaba meses escuchando a hosteleros hablar de sus problemas. Y de repente lo vio claro. El problema no era que les faltara una herramienta. Era que les faltaba un sistema. Una manera de operar que funcionara siempre. Que se pudiera aprender. Que se pudiera replicar.
No un programa más.
Un creador de sistemas.
Eso es lo que tenía que ser Guava.
De esa convicción nació Guava.
Una plataforma donde el hostelero tiene todo en un único lugar. Pedidos, pagos, inventario, escandallos, reservas, empleados, marketing, proveedores, documentación, contabilidad. Conectados entre sí. Hablándose en tiempo real.
Para que al cerrar el día sepas exactamente qué ha pasado.
Para que al cerrar el mes sepas exactamente qué ha funcionado.
Para que cuando quieras crecer no empieces de cero.
Y ahora vamos un paso más allá.
Cada área de Guava tiene agentes de inteligencia artificial entrenados por expertos del sector. No para sustituir al hostelero. Para interpretarle los datos. Para anticiparse a los problemas. Para hacer recomendaciones concretas basadas en lo que realmente está pasando en su negocio.
Porque el objetivo siempre ha sido el mismo desde el primer día:
Convertir la pasión en un negocio rentable. Y poder replicarlo.
Hemos llegado al final de esta página.
Pero solo al principio de lo que estamos construyendo.
Y resulta que tú has llegado hasta aquí.
Lo que hagas a continuación es decisión tuya.
Quizás eres un hostelero que reconoce su historia en estas líneas.
Quizás eres alguien que quiere ayudarnos a construir esto.
En cualquier caso, nos alegra que estés aquí.
Convertir la pasión en un negocio rentable. Y poder replicarlo.
— La misión de Guava, desde el día uno